El retorno del Saddle Bag.

El  retorno  del  Saddle Bag.

El deseo es algo inexplicable…¿no os habéis encontrado nunca deseando algo que antes no os decía nada?, pues es justamente lo que me está pasando con el Saddle bag de Dior desde hace unas semanas, y es que dicen que “todo vuelve” en lo que a moda se refiere, y vaya si el saddle ha vuelto… yo cuanto menos quiero; más lo veo en todas partes.

Rihanna, Beyoncé, Gigi Hadid…¿y quien puede resistirse?, si ellas dicen que el saddle se lleva otra vez ¡es que se lleva y punto!.

Y es que éste bolso nacido a finales de los 90 del genio de John Galliano, se pegó como el velcro a las manos de la gente guapa del momento, esa que iba en hummers y llevaban bolsos descomunalmente grandes o ridículamente pequeños,  hablo de Paris Hilton, Nicole Richie, Sienna Miller, las Spice Girls y hasta la mismísima Carrie Bradshaw de Sexo en Nueva York; eso ya fué el sumun… Sarah Jessica Parker saddle en brazo frente al escaparate de Barneys y tu pensando “necesito ese bolso para seguir viviendo“. Y es que no hay nada como ver algo en todas partes para quererlo, para ansiar tenerlo como si no hubiese un mañana.

En monograma, con pedrería, denim, estampados, minis de satén en los que sólo cabrá tu paquete de chicles y nada más…¿pero a quién le importa?, el caso es: poseerlo.

Confieso que no soy muy amiga de los bolsos Vintage, hay algo en ellos que me frena, yo soy más del brillo metálico que sale cuando le retiras los plásticos protectores a las hebillas, los bordes impecables, el olor a lona nueva; sin embargo es a lo que nos enfrentamos cuando buscamos ediciones limitadas, hay que rebuscar en el armario de desconocidos que ya no los quieren y cruzar los dedos para encontrar uno en el mejor estado, esa palabra que llena de ilusión el corazón y dibuja una sonrisa en tu cara: “Mint condition” entonces y sólo entonces, vete pensando en la contraseña de Paypal.

Creo que después de este post yo también voy a necesitar un Saddle, después de todo el post era sólo una excusa, le echaré la culpa de todo a Carrie para apaciguar mi conciencia, a fin de cuentas ella es la culpable de muchos pecados que ya guardo en mi armario, como si los Manolos no mereciesen ya suficiente penitencia.

 

 

L.

 



EN ES